Web3 Social: Qué es y cómo cambia la forma de conectar en internet
El Web3 social, una evolución de las redes sociales basada en blockchain que da a los usuarios el control total de sus datos y relaciones digitales. También conocido como redes sociales descentralizadas, es lo opuesto a Facebook o Twitter: no hay empresas que vendan tu atención ni que decidan qué puedes ver o decir. En Web3 social, tú eres dueño de tu perfil, tus publicaciones y hasta tus seguidores. Nada de algoritmos secretos, nada de censura arbitraria. Todo se gestiona con contratos inteligentes y tokens que te dan voz real.
Esto no es teoría. Ya existen plataformas que lo aplican. Por ejemplo, identidad descentralizada, un sistema que te permite probar quién eres sin revelar tu nombre, email o número de teléfono, es la base para que nadie te obligue a usar tu identidad real. Con DIDs (Identidades Descentralizadas), puedes firmar mensajes, unirte a comunidades o votar en una DAO sin dejar rastro personal. Y cuando hablamos de gobernanza DAO, un sistema donde las decisiones se toman por votación de los miembros, no por un CEO, estamos hablando de cómo se gestionan estas redes: sin jefes, sin burocracia, solo código y comunidad. Si tienes tokens de gobernanza, tienes voto. Punto.
Las dApps, aplicaciones que corren en blockchain y no dependen de servidores centrales son el motor de todo esto. No necesitas descargar una app de una tienda. Solo conectas tu billetera y ya estás dentro. Puedes publicar, intercambiar mensajes, ganar tokens por participar, o incluso recibir pagos por crear contenido. Y lo más importante: nadie puede borrar tu historia. Si alguien intenta censurarte, simplemente te vas a otra red que respete tu voz.
Lo que ves en las redes tradicionales —influencers, memes, tendencias— ya está empezando a moverse a Web3. Pero aquí no se trata de viralidad, sino de valor real. Si contribuyes, recibes. Si te quedas callado, no pierdes nada. Y si te van a bloquear, no te quedas sin cuenta: solo cambias de red. Eso es libertad. Eso es Web3 social.
En esta colección, encontrarás análisis reales de proyectos que intentan hacerlo bien —y otros que solo prometen lo que nunca entregarán. Verás cómo algunos tokens de gobernanza valen casi nada porque nadie los usa, cómo algunas identidades descentralizadas aún son difíciles de usar para principiantes, y por qué algunas dApps tienen tecnología avanzada pero cero usuarios. No te vamos a vender ilusiones. Te vamos a mostrar lo que funciona, lo que no, y por qué.