En septiembre de 2021, Elemon lanzó un airdrop en colaboración con CoinMarketCap. No fue un evento cualquiera: era una de las primeras veces que una plataforma de juegos blockchain se aliaba con el sitio de datos de criptomonedas más grande del mundo. Miles de personas se registraron en pocos días. Pero hoy, casi cinco años después, ese airdrop ya no es noticia. Lo que sí es noticia es lo que quedó: un token que casi no se negocia, una comunidad que se desvaneció y una lección clara sobre cómo muchos proyectos GameFi prometieron mucho y entregaron poco.
¿Qué era Elemon y por qué importaba?
Elemon no era otro juego de cripto más. Se presentaba como una plataforma de monstruos digitales inspirada en el mundo misterioso de Elematris. Su idea era simple: permitir que cualquiera, sin ser un experto en blockchain ni tener horas libres cada día, pudiera ganar tokens simplemente dejando que su monstruo NFT trabajara en segundo plano. Era un idle RPG un tipo de juego donde la acción ocurre automáticamente mientras el jugador no está activo. No necesitabas hacer combos, ni planificar batallas, ni revisar el juego cada dos horas. Solo lo iniciabas, y tu monstruo recolectaba recompensas mientras tú hacías otras cosas.
El token de Elemon, ELMON el token nativo de la plataforma, utilizado para comprar monstruos, mejorar habilidades y participar en eventos del juego, se distribuyó en un airdrop exclusivo con CoinMarketCap. La campaña duró solo cinco días: del 24 al 28 de septiembre de 2021. Para participar, solo necesitabas tener una cuenta en CoinMarketCap y vincular tu billetera de cripto. No había que comprar nada, no había que hacer encuestas largas. Era uno de los airdrops más accesibles de su tiempo.
¿Cuántos recibieron ELMON y qué cantidad les dieron?
Los detalles exactos de cuánto recibió cada persona nunca se publicaron oficialmente. Pero lo que sí se sabe es que más de 37.930 billeteras recibieron ELMON. Eso significa que, aunque no todos los participantes recibieron lo mismo, el airdrop llegó a una base de usuarios amplia. La distribución no fue equitativa: los usuarios más activos en CoinMarketCap, con historial de seguimiento de criptomonedas, probablemente recibieron más. Pero incluso los nuevos registrados recibieron una parte.
El total de ELMON en circulación hoy es de 644,9 millones de tokens. El suministro total es de 2 mil millones. Eso quiere decir que apenas el 32% del total ya está en manos de los usuarios. El resto está bloqueado en reservas del equipo, fondos de liquidez o futuras recompensas. Pero aquí está el problema: aunque hay muchos tokens, nadie los está comprando.
¿Qué pasó con el precio de ELMON?
ELMON llegó a valer $3,32 en su pico. Sí, más de tres dólares por token. Eso fue en los primeros meses después del airdrop, cuando el hype de GameFi estaba en su punto más alto. Pero el mercado cambió. La burbuja se rompió. Y ELMON cayó como una piedra.
Hoy, el precio ronda los $0,00071. Eso es una caída del 99,97% desde su máximo. CoinMarketCap lo muestra como un aumento del 1,82% en las últimas 24 horas. Pero ese "aumento" es solo un ruido. Porque el volumen de operaciones en 24 horas es $0. Sí, cero. En Binance, el volumen también es cero. No hay compradores. No hay vendedores. El token está muerto en términos de liquidez.
¿Por qué? Porque nadie lo necesita. No se usa en el juego. No se puede intercambiar. No hay mercados activos. No hay intercambios descentralizados que lo soporten. No hay staking. No hay recompensas por mantenerlo. Solo existe como un activo inerte en billeteras.
¿Elemon todavía existe?
La plataforma de juegos Elemon sigue operando. Al menos, según su sitio web. Aún puedes ver los monstruos, los gráficos, los sistemas de evolución. Pero la comunidad ya no está. Los foros están vacíos. Las actualizaciones son esporádicas. No hay eventos nuevos. No hay lanzamientos de NFT. No hay colaboraciones. El equipo parece haberse concentrado en otros proyectos.
Lo que empezó como un intento innovador de combinar juegos pasivos con recompensas en cripto se convirtió en un ejemplo de cómo no hacerlo. Prometieron una experiencia "simple, creativa y divertida". Pero no construyeron un ecosistema real. No crearon incentivos para que los jugadores siguieran usando el juego. No resolvieron el problema central de GameFi: si no hay demanda real, los tokens no valen nada.
¿Qué aprendimos de este airdrop?
Este caso no es único. Miles de airdrops similares ocurrieron entre 2021 y 2023. Muchos prometían cambiar la forma en que jugábamos. Muchos daban tokens gratis. Pero pocos lograron mantener el interés. Elemon es un caso claro:
- Un buen partner (CoinMarketCap) no garantiza éxito.
- Un airdrop masivo no crea valor real.
- Los juegos idle no funcionan si no hay mecánicas profundas.
- Si el token no tiene uso, se convierte en un recuerdo.
La lección más importante: los airdrops no son un fin. Son un comienzo. Y si no hay un plan real detrás, ese comienzo termina en un archivo muerto.
¿Qué puedes hacer hoy con tus ELMON?
Si participaste en el airdrop y aún tienes ELMON en tu billetera, aquí tienes tres opciones:
- Dejarlo como está. No hay nada que hacer. El token no se puede intercambiar. No vale nada hoy, pero no te cuesta nada mantenerlo.
- Intentar venderlo en intercambios pequeños. Algunos exchanges no listados en CoinMarketCap podrían tener pares de ELMON. Pero la liquidez es casi inexistente. Es posible que no encuentres comprador.
- Olvidarlo. A menos que Elemon lance un nuevo ecosistema (lo cual es poco probable), este token no volverá a tener valor. Es un recuerdo de una época en la que todos creían que los juegos blockchain iban a dominar el mundo.
Lo más probable es que, en unos años, ELMON sea solo un dato en una base de datos histórica. Como el token de un juego que nadie recuerda.
¿Qué significa esto para el futuro de GameFi?
Elemon fue una de las primeras plataformas en intentar hacer que los juegos blockchain fueran accesibles. Pero su fracaso revela un problema más grande: muchos proyectos GameFi se enfocaron en el dinero antes que en el juego. Crearon tokens, hicieron airdrops, prometieron riqueza. Pero no se preocuparon por hacer que el juego fuera realmente divertido, adictivo o sostenible.
Los juegos que sobreviven no son los que dan tokens gratis. Son los que hacen que quieras jugar, aunque no ganes nada. Si el juego es malo, el token no lo salva. Si el juego es bueno, el token puede ser un extra.
Elemon no fue un fracaso técnico. Fue un fracaso de visión. Y por eso, hoy, su airdrop es solo una curiosidad histórica.