El Reino Unido finalmente regula las criptomonedas
Desde 2025, el Reino Unido dejó de mirar hacia otro lado cuando se trató de criptomonedas. El HM Treasury -el ministerio de finanzas británico- presentó el primer marco legal claro y obligatorio para operar con criptoactivos dentro de sus fronteras. No es un aviso, ni una guía voluntaria. Es ley. Y entró en vigor en octubre de 2025, tras un período de comentarios técnicos que cerró en mayo de ese año. Ahora, cualquier empresa que quiera vender, intercambiar, custodiar o emitir criptomonedas a clientes británicos debe estar autorizada por la FCA, la autoridad financiera del país.
Antes de esto, muchas plataformas operaban en una zona gris. Algunas se registraban como empresas de tecnología, otras como servicios de pago. Pero nadie las controlaba realmente. Ahora, si una empresa de criptomonedas tiene incluso un solo cliente en el Reino Unido, debe cumplir con las mismas reglas que un banco tradicional: transparencia, protección al consumidor, controles anti-lavado de dinero y solidez operativa. No hay excepciones. Ni siquiera para las plataformas extranjeras. Si vendes a un británico, eres regulado por el Reino Unido.
¿Qué actividades están ahora reguladas?
El nuevo marco no es vago. Define exactamente cinco actividades que requieren autorización de la FCA:
- Operar un intercambio de criptoactivos (como Binance o Coinbase, si quieren seguir operando en el Reino Unido)
- Emitir stablecoins (monedas vinculadas al dólar, euro o libra)
- Comprar o vender criptoactivos como intermediario
- Almacenar criptoactivos en nombre de clientes (custodia)
- Organizar operaciones de criptoactivos entre terceros
Esto significa que si tu startup ofrece un servicio de billetera digital para guardar ETH o BTC, y lo usan personas en el Reino Unido, necesitas una licencia. Si lanzas una stablecoin que alguien en Manchester puede comprar, necesitas licencia. Si haces un marketplace para intercambiar NFTs con cripto, también. No hay atajos.
Lo más interesante es que el Reino Unido no intenta regular todo. Las plataformas completamente descentralizadas -como los protocolos DeFi sin una empresa detrás- no están cubiertas. La FCA solo actúa si hay una entidad claramente identificable que controla la operación. Por ejemplo, si una empresa desarrolla un smart contract y lo lanza, pero luego pierde todo control, no es responsable. Pero si sigue actualizando el código, administra fondos o tiene una sede legal, entonces sí.
Stablecoins: el foco principal
Una de las decisiones más estratégicas del HM Treasury fue centrarse en las stablecoins. No todas las criptomonedas, solo las que prometen estabilidad. Las stablecoins emitidas por empresas con sede en el Reino Unido -como una versión británica del USDT o USDC- ahora deben cumplir con reglas estrictas de respaldo, transparencia y resolución de emergencias. Si emites una stablecoin en Londres, debes tener reservas en activos líquidos, auditarlas cada trimestre y tener un plan para devolver el dinero si algo sale mal.
Pero aquí hay un detalle clave: solo se regulan las stablecoins emitidas por empresas británicas. Si una persona en Glasgow compra USDC de Circle (EE.UU.), no está regulada por el Reino Unido. Sin embargo, si esa persona la usa para comprar algo en una plataforma británica, esa plataforma sí debe verificar que el USDC sea legítimo. Es un sistema de doble capa: el emisor no está regulado, pero el intermediario sí.
Esto crea una ventaja competitiva para las empresas británicas. Si una startup lanza una stablecoin respaldada en libras esterlinas, puede tener una ventaja clara: confianza local, regulación clara y acceso directo al mercado financiero británico. Muchos bancos y fintechs ya están probando modelos de stablecoins libra-pegadas.
Comparación con la UE y otros países
El marco británico es muy similar al MiCA de la Unión Europea -el reglamento que entró en vigor en 2024- pero con una diferencia importante: el Reino Unido no creó un nuevo sistema. Extendió el existente. Usa la Financial Services and Markets Act 2000, la misma ley que regula a los bancos, fondos y seguros. Eso significa que las empresas que ya están reguladas por la FCA (como los brokers o gestores de fondos) pueden adaptar sus procesos más fácilmente.
En cambio, la UE creó un reglamento completamente nuevo. Estados Unidos sigue sin tener un marco federal claro. China prohibió todo. Japón tiene una regulación muy estricta, pero solo para intercambios. El Reino Unido logró lo que muchos intentaron: una regulación que no asfixia, pero que protege.
Además, el Reino Unido no ha incluido aún las reglas sobre abuso de mercado o divulgación de información. Esas vendrán en 2026. Pero ya se sabe que serán parecidas a las de los mercados de valores tradicionales. Eso significa que en 2026, manipular precios de criptoactivos será tan ilegal como hacerlo con acciones de Apple o BP.
¿Qué pasa con las empresas ya existentes?
Las empresas que ya operan en el Reino Unido tienen hasta octubre de 2026 para solicitar su autorización. Si no lo hacen, deben dejar de operar. La FCA ya ha comenzado a enviar cartas a más de 200 plataformas, pidiendo detalles de sus operaciones. Muchas ya han cerrado servicios para clientes británicos porque no quieren pasar por el trámite.
Las startups cripto tienen un camino más difícil. Necesitan contratar expertos en cumplimiento, desarrollar sistemas de KYC/AML, auditar sus reservas y presentar un plan de negocio sólido. El costo promedio de obtener la autorización ronda los £150.000, y el proceso puede tardar hasta 12 meses. Para una pequeña empresa, es una barrera enorme. Pero también es una ventaja: elimina a los operadores poco serios.
Las grandes empresas, como Coinbase o Kraken, ya han presentado sus solicitudes. Han invertido millones en cumplimiento. Para ellas, la regulación no es un problema: es una ventaja competitiva. Pueden decirle a los clientes: "Somos los únicos que cumplen con la ley británica".
El futuro: ¿qué viene después?
El HM Treasury no ha terminado. En septiembre de 2025, publicó propuestas para actualizar las normas anti-lavado de dinero específicas para criptoempresas. Ahora, las empresas deben hacer controles de cliente más profundos, no solo verificar identidades, sino también rastrear el origen de los fondos. También se prohíbe usar cuentas de clientes compartidas para operar criptoactivos -algo que muchas plataformas hacían para ahorrar costos.
En 2026, se espera que la FCA publique su libro de reglas final, con detalles técnicos sobre cómo deben funcionar los sistemas de custodia, qué significa "reserva suficiente" para una stablecoin, y cómo deben reportar las transacciones. También se prepara un sistema de licencias por categorías: una para intercambios, otra para custodios, otra para emisores.
El objetivo final es claro: hacer del Reino Unido un lugar seguro para invertir en cripto, sin ser un paraíso para estafas. No se trata de matar la innovación, sino de darle un marco donde pueda crecer sin engañar a nadie.
¿Qué significa esto para los usuarios comunes?
Si eres un usuario que compra BTC en una app, esto te protege. Ahora, si la app desaparece, hay una autoridad que puede investigar. Si tu stablecoin pierde su valor porque el emisor no tiene reservas, puedes reclamar. Si te engañan con un proyecto falso, la FCA puede cerrarlo antes de que más personas pierdan dinero.
Pero también hay un costo: menos opciones. Muchas plataformas pequeñas, especialmente las que no tienen sede en el Reino Unido, ya no aceptan clientes británicos. Algunas criptomonedas que antes estaban disponibles en apps como Revolut o Monzo ya no lo están. Y las tarifas podrían subir, porque las empresas ahora tienen costos de cumplimiento.
La buena noticia: si sigues usando una plataforma autorizada, tu dinero está más seguro que nunca. Y si buscas invertir en stablecoins, ahora hay una opción británica, regulada, con respaldo real.
¿Y qué pasa con las criptomonedas descentralizadas?
Las personas que usan DeFi en MetaMask, o que stakean ETH en protocolos como Aave o Uniswap, no están directamente afectadas. Si no usas una empresa intermediaria, el HM Treasury no te toca. Pero si usas una plataforma que te conecta con esos protocolos -como una app que te permite stakear con un clic- esa plataforma sí necesita autorización. El gobierno entiende que no puedes regular código, pero sí puedes regular a quien lo vende.
Esto mantiene la puerta abierta a la innovación. Las cadenas de bloques siguen siendo abiertas. Los desarrolladores pueden seguir creando. Pero si alguien quiere hacer dinero con eso en el Reino Unido, debe jugar limpio.
¿Es legal poseer criptomonedas en el Reino Unido?
Sí, es completamente legal poseer, comprar o vender criptomonedas en el Reino Unido. Lo que ahora es ilegal es operar como empresa sin autorización. Si eres un particular y compras Bitcoin o Ethereum por tu cuenta, no necesitas permiso. La regulación aplica solo a empresas que ofrecen servicios relacionados con criptoactivos.
¿Qué pasa si uso una plataforma extranjera sin licencia?
Si usas una plataforma que no está autorizada por la FCA, no estás rompiendo la ley tú como usuario. Pero sí estás asumiendo un riesgo mayor: no tienes protección legal si la plataforma se cae, se roba tu dinero o desaparece. La FCA ha publicado una lista de plataformas no autorizadas. Evitarlas es la mejor manera de proteger tu dinero.
¿Qué es una stablecoin regulada y por qué es diferente?
Una stablecoin regulada es una criptomoneda vinculada a una moneda fiduciaria (como la libra esterlina) que debe cumplir con reglas estrictas: tener reservas reales, auditarlas cada trimestre, y tener un plan para devolver el valor si falla. Las no reguladas no tienen esas obligaciones. Por eso, una stablecoin británica autorizada es mucho más segura que una emitida por una empresa en un paraíso fiscal sin controles.
¿Puedo emitir mi propia stablecoin en el Reino Unido?
Sí, pero solo si obtienes autorización de la FCA. Debes demostrar que tienes suficiente capital, que tus reservas son líquidas y auditables, y que tu sistema es resistente a fallos. El proceso es complejo y costoso, pero es posible. Varios bancos y fintechs británicos ya están desarrollando stablecoins libra-pegadas.
¿Cómo sé si una plataforma está autorizada?
Visita el registro público de la FCA en su sitio web (FCA Register). Busca el nombre de la empresa y verifica que tenga autorización para "cryptoasset activities". Si no aparece, no está autorizada. También puedes buscar el número de licencia en su sitio web o en la app. Si no lo muestran, es una bandera roja.