En septiembre de 2021, muchos usuarios de criptomonedas recibieron una notificación en CoinMarketCap: SMAK estaba repartiendo tokens gratis. Era un airdrop, algo común en ese entonces, pero este tenía una promesa distinta: un sistema de depósito fiduciario descentralizado para transacciones Web3. Hoy, casi cuatro años después, el token SMAK vale menos de 0,00014 dólares. ¿Qué pasó? ¿Fue solo mala suerte o algo más profundo?
¿Qué era Smartlink y por qué lanzaron un airdrop?
Smartlink no era otra criptomoneda más. Era un proyecto que quería resolver un problema real: cómo hacer transacciones seguras entre desconocidos sin confiar en una empresa centralizada. Imagina que compras algo a un vendedor que no conoces. ¿Cómo garantizas que recibirás lo que pagaste? Tradicionalmente, plataformas como eBay o PayPal actúan como intermediarios. Smartlink quería reemplazarlos con un contrato inteligente en la blockchain de Tezos.
El token SMAK era el corazón del sistema. Quienes lo tenían podían usar el servicio de depósito fiduciario sin pagar comisiones, ganar recompensas por participar en transacciones y votar por nuevas funciones. El airdrop de $20.000 en SMAK no era un regalo de Navidad. Era una estrategia para llenar de usuarios un producto que aún no tenía tracción. CoinMarketCap, con sus millones de visitantes, era el canal perfecto para llegar a gente que ya buscaba criptomonedas activamente.
Cómo participar en el airdrop de SMAK (2021)
No había que hacer nada complejo. Solo había que:
- Iniciar sesión en tu cuenta de CoinMarketCap (la misma que usas para ver precios y gráficos).
- Ir a la página del airdrop de SMAK, que estaba en la sección de promociones.
- Completar un pequeño formulario: nombre de usuario, dirección de billetera compatible con Tezos (como Temple o Kukai).
- Confirmar que no eras un bot y que no habías participado antes.
El sistema verificaba automáticamente que cada participante fuera único. No había que seguir redes sociales, compartir posts ni invitar amigos. Era simple, limpio y justo. El total de tokens repartidos fue de 305,49 millones de SMAK, distribuidos entre los primeros 10.000 que completaron el proceso. El valor por participante variaba según el número de inscritos, pero muchos recibieron entre 1.000 y 5.000 SMAK.
¿Por qué Tezos? La elección técnica que nadie comentó
Smartlink eligió Tezos, no Ethereum ni BSC. Esa decisión fue clave, pero pasó desapercibida. Tezos tiene un mecanismo de consenso llamado Liquid Proof of Stake, que consume menos energía y permite actualizaciones sin hard forks. Las comisiones eran 100 veces más baratas que en Ethereum en 2021. Para un servicio de depósito fiduciario que maneja pequeñas transacciones entre particulares, eso era vital. Un pago de 0,0001 BTC en Ethereum costaba $2. En Tezos, costaba 0,000001 BTC.
Además, Tezos tiene un modelo de gobernanza on-chain. Los titulares de XTZ pueden votar por cambios en el protocolo. Smartlink aprovechó esto: el token SMAK no solo daba acceso al servicio, sino que también permitía votar en futuras mejoras del ecosistema. Era un diseño elegante… pero solo si la gente lo usaba.
Lo que nadie te dijo: el problema de la liquidez
Recibir tokens gratis no es lo mismo que tener un activo útil. El airdrop logró su objetivo: creó conciencia. Pero después, nada. No hubo integración con plataformas de comercio, no hubo apps móviles, no hubo campañas de adopción real. La billetera de Smartlink nunca se popularizó. La marketplace que prometían nunca se lanzó. El sistema de pagos descentralizados se quedó en un whitepaper.
Como resultado, el token SMAK solo se podía intercambiar en Gate.io. Nada más. Eso significa que si querías venderlo, tenías que ir a un exchange pequeño, con pocos compradores. Hoy, el volumen de operaciones en 24 horas es de $0. Cero. Nadie compra ni vende SMAK. No hay interés. No hay liquidez. Y sin liquidez, el precio no tiene sentido. Puede bajar de $0,0024 a $0,000113 en un año, y nadie se inmuta porque nadie lo está usando.
El misterio de la oferta circulante
Una de las mayores confusiones sobre SMAK es la oferta. CoinMarketCap dice que hay 305 millones de tokens en circulación. Pero otras fuentes, como CoinGecko y exploradores de Tezos, muestran que el contrato inteligente tiene 0 tokens disponibles. ¿Cómo es posible?
La explicación más probable es que los tokens del airdrop nunca se movieron de las billeteras de los participantes. Mucha gente los recibió, los olvidó, y nunca los transfirió a un exchange. O peor: algunos los perdieron por no guardar las claves privadas. O quizás Smartlink no liberó los tokens en la blockchain correctamente. Sea cual sea la razón, esta inconsistencia daña la confianza. Si ni siquiera sabes cuántos tokens existen, ¿cómo sabes si vale la pena invertir tiempo en ellos?
¿Qué pasó con el proyecto? ¿Está muerto?
El sitio web de Smartlink sigue en línea, pero es un esqueleto. No hay actualizaciones desde 2022. El blog está vacío. El equipo no responde mensajes. Las redes sociales tienen publicaciones de hace tres años. No hay evidencia de desarrollo técnico, ni de nuevos partners, ni de integraciones.
El concepto de depósito fiduciario descentralizado sigue siendo válido. Hoy, proyectos como Aragon, Gnosis Safe o incluso algunos módulos de Ethereum L2s lo hacen mejor. Smartlink no evolucionó. Se quedó en el pasado. Y en criptomonedas, quedarse atrás es lo mismo que morir.
Lecciones que nadie quiere escuchar
El airdrop de SMAK fue un ejemplo perfecto de cómo no construir un proyecto sostenible. Tenían una buena idea, una buena tecnología, un buen momento y una buena campaña de lanzamiento. Pero no tuvieron paciencia. No invirtieron en educación. No construyeron una comunidad activa. No resolvieron problemas reales de usuarios. Solo repartieron tokens y se fueron.
La lección es clara: un airdrop no es un fin. Es un inicio. Si no tienes un producto que la gente quiera usar, los tokens que repartes son solo papel moneda digital. Y en criptomonedas, el papel moneda digital se desvanece más rápido que el humo.
Si hoy recibes un airdrop de una criptomoneda desconocida, pregúntate: ¿qué hace este proyecto? ¿Lo usas tú? ¿Lo usaría alguien que no te conoce? Si la respuesta es no, guarda los tokens… pero no los esperes. Porque lo más probable es que, dentro de unos años, solo te quede un recuerdo en tu billetera y un dato en CoinMarketCap que nadie revisa.
¿Vale la pena tener SMAK hoy?
Si ya tienes SMAK, no hay nada que puedas hacer. No puedes venderlo fácilmente. No puedes usarlo en ningún servicio. No puedes ganar recompensas porque el sistema está inactivo. No puedes votar porque no hay propuestas. Es un activo inútil.
Si no lo tienes, no lo compres. No hay razón para hacerlo. El precio es tan bajo que ni siquiera vale la pena pagar la comisión de transacción para moverlo. En 2025, SMAK es un monumento a una idea que no logró aterrizar. No es una inversión. No es una oportunidad. Es un recordatorio de lo que pasa cuando el marketing supera al producto.
¿Cuándo fue el airdrop de SMAK?
El airdrop de SMAK en CoinMarketCap ocurrió entre el 13 y el 23 de septiembre de 2021. Fue anunciado una semana antes, el 7 de septiembre, con videos en YouTube y publicaciones en redes sociales. Solo participaron quienes completaron el formulario en CoinMarketCap antes del cierre.
¿Cuántos tokens recibí en el airdrop de SMAK?
El total repartido fue de 305,49 millones de SMAK, divididos entre los primeros 10.000 participantes. La cantidad por persona varió según el número total de inscritos, pero la mayoría recibió entre 1.000 y 5.000 SMAK. El valor total del airdrop fue de $20.000 USD en ese momento.
¿Dónde puedo vender mis tokens SMAK hoy?
Actualmente, SMAK solo se negocia en Gate.io, y el volumen de operaciones es de $0. No hay liquidez, lo que significa que es casi imposible venderlo. Si intentas colocar una orden de venta, probablemente no haya compradores. No está listado en Binance, Coinbase, Kraken ni en ningún otro exchange importante.
¿Por qué el precio de SMAK bajó tanto?
El precio cayó porque el proyecto dejó de desarrollarse. No hubo nuevas funciones, no se adoptó el servicio, no hubo usuarios reales. Sin uso, no hay demanda. Sin demanda, no hay precio. Desde su pico de $0,0024 en 2024, SMAK ha perdido más del 94% de su valor. Hoy cotiza entre $0,000113 y $0,000137.
¿El airdrop de SMAK fue un fraude?
No fue un fraude en el sentido legal. No hubo estafa directa ni desaparición de fondos. El airdrop se realizó como se anunció. Pero sí fue una campaña de marketing que no se acompañó de un producto funcional. Muchos participantes pensaron que recibir tokens era una oportunidad, pero no había un ecosistema que los hiciera útiles. Es un caso de falsa promesa, no de fraude.
¿Puedo usar SMAK en alguna billetera?
Sí, puedes almacenar SMAK en cualquier billetera compatible con Tezos, como Temple, Kukai o Galleon. Pero no puedes usarlo para nada. El contrato inteligente de Smartlink ya no acepta nuevas transacciones. No hay marketplace, no hay pagos, no hay recompensas. Es un token inactivo, almacenado en una billetera que no sirve para nada.
Esto me recuerda cuando compré un montón de tokens de un proyecto que decía que iba a revolucionar el transporte urbano con blockchain... hoy los tengo como papel higiénico digital. La lección es clara: si no usas el producto, no vale nada.
Y aquí está el problema de todos estos airdrops: marketing por encima de producto. 🤡
Lo peor no es que haya fracasado, sino que muchos creyeron que recibir tokens era una oportunidad. No es una lotería, es un experimento. Y si no hay comunidad, no hay futuro.
La tecnología de Tezos era sólida, sí, pero sin adopción real, sin soporte técnico, sin documentación accesible... ¿cómo esperaban que la gente se quedara? La innovación sin educación es solo ruido.
Me parece triste, pero no sorprendente. El ecosistema cripto está lleno de proyectos que lanzan airdrops como si fuera un regalo, pero no invierten ni un centavo en mantener la experiencia del usuario. El token no es el producto; la experiencia lo es.
Y cuando la experiencia es vacía, el token se convierte en un recordatorio de que no todo lo que brilla es oro... a veces es solo una ilusión de blockchain.
Los airdrops deberían ser el inicio de una conversación, no el final de un anuncio.
Si no hay un equipo detrás respondiendo preguntas, no hay proyecto, hay un espectáculo.
Y los espectáculos terminan cuando se apagan las luces.
La gente no se va por el precio, se va porque siente que nadie los escucha.
Smartlink no escuchó. Solo repartió.
Y en cripto, lo que no se escucha, se olvida.
Es una lástima, porque el concepto de depósito fiduciario descentralizado es válido. Pero la ejecución fue un desastre.
El error no fue usar Tezos, fue no construir una comunidad que lo amara.
La tecnología es solo el marco. La gente es la pintura.
Y aquí, la pintura nunca se terminó.
La lección más dura: no importa cuánto te prometan, si no puedes usarlo, no es tuyo.
Y si no puedes venderlo, ni siquiera es un recuerdo... es un archivo muerto en tu billetera.
Claro, porque en cripto lo que importa es el whitepaper, no el producto. Siempre ha sido así. 😴
El airdrop fue el fin, no el principio.
Hay una diferencia entre una idea buena y una ejecución decente. Smartlink tuvo la primera, pero no la segunda. Y en este mundo, eso es lo mismo que no tener nada.
El mercado no perdona la falta de acción. La tecnología no es suficiente. La persistencia es lo que cuenta.
Yo recibí 3000 SMAK y los dejé en Temple. Nunca los moví. Hoy los veo y me río. No sé si fue una burla del universo o una advertencia.
Amigos el airdrop fue genial pero el equipo se fue a la luna y dejó el proyecto atras como si fuera un coche viejo en el garaje jaja
En España también hubo gente que recibió esto... y nadie habló más del tema. Fue como un susurro que se perdió en el viento.
Esto es lo que pasa cuando los mexicanos no mandan a sus ingenieros a hacer proyectos serios. Aquí todo es hype y después se va a la mierda.
Si no lo usas no vale nada punto
Me encanta cómo explicaste esto. 🙌 Es un ejemplo perfecto de lo que NO hay que hacer en Web3.
¿Alguien más tiene SMAK y lo usa para algo? Yo lo tengo y no sé si borrarlo o guardar como recuerdo histórico.
Este proyecto fue como un Ferrari con neumáticos de bicicleta: diseño elegante, motor potente... pero no podía moverse. 🚗💨
La clave está en la comunidad. Sin ella, ni el mejor código sirve. Smartlink lo olvidó. Y ahora... nada.
En Argentina también recibí estos tokens. Los guardé como un trofeo de la locura cripto de 2021. Hoy los miro y pienso: qué tiempos.