Criptomonedas ilegales en Afganistán: lo que realmente pasa y qué proyectos evitar
Las criptomonedas ilegales en Afganistán, monedas digitales usadas en mercados negros y operaciones sin control estatal, bajo el régimen talibán. También conocidas como criptomonedas en zonas de conflicto, son herramientas que algunos intentan usar para evadir sanciones, lavar dinero o financiar grupos armados, pero que no tienen ningún respaldo legal ni protección para los usuarios. No existe una criptomoneda oficial en Afganistán, ni tampoco un exchange regulado. Lo que circula es todo lo contrario: tokens sin valor real, estafas disfrazadas de proyectos, y plataformas fantasmas que desaparecen cuando alguien intenta retirar sus fondos.
El régimen talibán no ha legalizado ninguna criptomoneda. Al contrario: en 2022, prohibieron formalmente el uso, la minería y el intercambio de activos digitales, alegando que violan la sharia. Pero la realidad es más compleja. Muchos afganos siguen usando Bitcoin y otras criptomonedas para recibir remesas de familiares en el extranjero, porque los sistemas bancarios tradicionales están bloqueados o inaccesibles. Eso no significa que sea legal. Significa que lo hacen a riesgo propio, sin protección, sin reclamos, sin garantías. Y ahí es donde entran las estafas. Proyectos como SmartNFT, un token NFT que prometía identidad digital pero que colapsó sin dejar rastro, o IMM airdrop, un supuesto airdrop que nunca existió y que se usó para engañar a miles en todo el mundo, se promocionan en foros en árabe y farsi, dirigidos a comunidades vulnerables. No son inversiones. Son trampas.
¿Qué hay detrás de las criptomonedas en Afganistán?
Lo que ves como "criptomonedas en Afganistán" no es un ecosistema. Es un vacío lleno de depredadores. No hay regulación, no hay fiscalización, no hay justicia. Si pierdes tu dinero, no hay entidad que te ayude. Ni el FMI, ni el Banco Mundial, ni ninguna agencia internacional puede intervenir. Las únicas personas que se benefician son los estafadores que operan desde fuera, usando redes de Telegram y sitios web falsos para atraer a quienes no tienen otra opción. Proyectos como CPUfinex, una plataforma fraudulenta que imita exchanges reales y que ha engañado a usuarios en países con poca regulación son perfectos para este escenario: parecen legítimos, tienen interfaces profesionales, y prometen rendimientos altos. Pero cuando intentas retirar, desaparecen.
Si estás buscando información sobre criptomonedas en Afganistán, no busques oportunidades. Busca protección. No hay airdrops reales allí. No hay exchanges seguros. No hay proyectos legítimos que operen bajo el régimen talibán. Lo que sí hay son historias de pérdidas, de cuentas vacías, de personas que confiaron en promesas digitales y perdieron todo. En esta colección, encontrarás análisis reales de proyectos que ya fracasaron, estafas expuestas, y guías para reconocer lo que no debes tocar. No te dejemos caer en la misma trampa que miles ya cayeron.